por Samuel Shelanski, M.D. de SCUBA DIVING, traducido Guillermo Scionico
En el pasado, el asma ha sido considerado por muchos médicos como una contraindicación para poder bucear. En
1984 la edición de la Guía Médica para la Medicina del Buceo, expresaba que aún en el caso en que la persona había superado
el asma con los años, igualmente estaba excluído del buceo, "a menos que estuviera equipado para poder llevar consigo su propia
cámara hiperbárica". Esta también ha sido la posición de la Diver's Alert Network (DAN) debido a que los asmáticos eran más
propensos a atrapar aire y por lo tanto sufrir una Aeroembolia Arterial.
En 1995 durante el vigésimo sexto curso de Accidentes de buceo y Medicina hiperbárica realizado por la DAN se comenzó a
sugerir a la comunidad del buceo, el reconsiderar el tema del Asma y el Buceo.
El asma es una condición que afecta al 8% de los niños y al 5% de los adultos en los Estados Unidos. El asma se caracteriza
por una hipersensibilidad de las vías aéreas a una variedad muy amplia de estimulantes incluyendo frío, ejercicio, estrés
sicológico, irritantes de las vías respiratorias como el polvo, polen, pelos, escamas y plumas de animales. La reacción
de las vías aéreas lleva a una constricción de los músculos en la tráquea y bronquiolos, además de un aumento de la secreción.
Esto lleva a una respiración superficial y a hiperventilar para superarla. Se ha detectado en muchos asmáticos
un efecto secundario que es la disminución de la elasticidad del tejido pulmonar aparte de la inflamación crónica propia de
dicha enfermedad.
El conocimiento general sostiene que hay varias maneras en que un asmático incrementa su riesgo a un accidente cuando sufre
un ataque asmático mientras bucea.
- Un bloqueo causado por una broncoconstricción y el atrapamiento de aire en el tejido pulmonar causado por el incremento
de secreciones. Cuando el buceador asmático asciende, el aire atrapado se expande debido a la Ley de Boyle, este aire en expansión
no puede equalizarse completamente con la presión del medio debido al bloqueo y se dañan los tejidos de los pulmones produciendo
una aeroembolia.
- la disminución de la elasticidad del tejido pulmonar en los asmáticos, puede rasgar los pulmones con menor esfuerzo que
lo normal, siendo mayor el riesgo de aeroembolia.
- El respirar en forma superficial y el pánico a profundidad aumenta el riesgo de que un buceador realize un ascenso muy
rápido.
Estas son sin embargo teorías, no existen datos en los Estados Unidos que apoyen el hecho de que los asmáticos
tengan una mayor proporción de accidentes de buceo. Esto no es porque no buceen, muchos realmente lo hacen. De hecho se ha
intentado determinar que porcentaje de buceadores de la comunidad son asmáticos, pero esto es muy dificil por la tendencia
del asmático a ocultar su enfermedad. Las mejores estimaciones de buceadores con asma son aproximadamente el 4 al 8 % del
total. Un estudio realizado por la DAN en 1991 encontró que los asmáticos tienen un 60 % de mayor suceptibilidad a sufrir
algún tipo de enfermedad de la descompresión, sin embargo estos estudios no han sido realizados sobre una muestra estadísticamente
significativa. Se están realizando más estudios para determinar el riesgo asociado con el asma. Pero las investigaciones muestran
que no es tan peligroso como previamente se consideraba. Cierto grupo de asmáticos no conllevan un riesgo superior a los no
asmáticos, según ha sido publicado en los Anales de Alergía en 1994 en Estados Unidos. Este grupo de asmáticos de bajo riesgo
incluye a buceadores donde el asma es disparado por el frío o ejercicio, siempre que su condición sea controlada con medicamentos.
Esto era considerado antes como absolutamente prohíbitivo. Estas revisiones han tenido el apoyo en el Simposio desarrollado
por el Dr. David Elliot de Inglaterra a comienzos de 1995, y del encuentro de la Undersea and Hyperbaric Medical Society en
Florida U.S.A., realizado para informar a la comunidad médica de las nuevas instancias en buceo y el asma. Los resultados
de este encuentro se resumen en las palabras de Dr Richard Moon, director médico de la DAN.
."Se ha reconocido que el posible riesgo de un barotrauma pulmonar, incluyendo aeroembolia, no ha sido exactamente cuantificado.
Sin embargo también se ha reconocido que gran número de buceos han sido realizados por asmáticos,... Si un asmático tiene
normal (las funciones de sus pulmones), tanto antes y después de maniobras para provocar una reacción, tal como ejercicio,
entonces el riesgo es bajo y probablemente tolerable". Sin embargo se señala que individuos con predisposición al asma
deben ser cuidadosamente instruidos sobre la importancia de un ascenso lento y de no bucear si tienen síntomas de asma".
Aunque oficialmente la DAN no se ha definido al respecto, el Doctor Moon considera que será muy similar a esto.
Qué significa esto para el asmático que bucea, o desea comenzar a aprender?
El asma ya no es más una contraindicación absoluta para bucear, pero es esencial que el asmático consulte al médico y realize
pruebas de funcionalidad de sus pulmones antes de bucear. En el pasado muchos buceadores asmáticos han ocultado su condición
al instructor, o al médico de su práctica del deporte, pensando que le sería negada la posibilidad de bucear. Por suerte este
cambio en el concepto del asma frente al buceo, favorecerá para que muchos asmáticos busquen el asesoramiento de un médico
para estudiar sus posibilidades de bucear. Esto traéra personas que dado su grado de enfermedad lo puedan realizar en ninguna
cirscunstancia, mientras que permitirá a muchos otros el poder lograrlo, con las apropiadas instrucciones y educación.